martes, 26 de mayo de 2015

Recomendaciones para siembras de café.

El cultivo de café tradicionalmente, requiere de cuidados especiales denominados como prácticas agronómicas. La poda, deshija, encalado, fertilización, control de plagas y enfermedades son algunas de ellas, bien realizadas nos garantizan mayor vida útil de la plantación.

Sin embargo luego de muchos años, por la acumulación de efectos negativos dados por factores ambientales y edáficos, se provoca el agotamiento o desgate productivo de las plantas de cafeto. Es el momento de la renovación, las cual es una actividad importante y de cuidado.

Lo recomendable es alistar el terreno pensando en renovar bloques o áreas completas, en las cuales se puede tener control e implementar las prácticas convenientes para un mayor éxito. La variedad de cafeto a sembrar, se debe seleccionar según su grado de adaptación al clima, suelo y condiciones fito-sanitarias del lugar. Además es la oportunidad de corregir distancias de siembra, incorporar árboles para sombra y mejorar los drenajes, entre otras obras de conservación de suelo.

La preparación del sitio incluye hacer el hueco, remoción de piedras y raíces que puedan estorbarle a la nueva planta y el control de arvenses. Un análisis de suelo nos revela, los aportes de elementos que se necesitan, además del tipo de enmienda que se debe aplicar al hoyo y sus alrededores, para contrarrestar los devastadores efectos de la acidez, en especial considerando las plantas jóvenes.

Incluir abono orgánico es una buena práctica, sin dejar de lado la fertilización química y desinfección del suelo al momento de la siembra. Alguna plagas se pueden prevenir, usando algún insecticida granulado, especialmente si eran terrenos con siembras muy viejas.

Luego de la siembra se hacen aplicaciones de pequeñas cantidades de fertilizantes y atomizaciones foliares, que incluyan fungicidas preventivos. El primer año es crítico, si el clima no es favorable, la nueva plantación se vería en serios problemas. Por tanto no está demás tener  reservas de agua, ya se con mangueras desde una naciente, estañones con agua llovida o la protección del suelo al pie de la planta con vástago de musáceas (banano, guineo, otras) picado para retener la humedad ante una sequía.

Solamente la renovación eleva la productividad de una plantación de café...