martes, 19 de agosto de 2014

Práctica de poda y deshija en el cafeto.

La planta de café responde muy bien en condiciones normales, a las prácticas de remoción de sus partes vegetativas. Razones para hacer una poda en el cafeto están mayormente asociadas con aspectos sanitarios y productivos. En el primer caso, una enfermedad obliga en condiciones extremas a realizar la práctica citada, con la intensión de eliminar la fuente de inoculo (evitar la propagación del mal), desfavorecer condiciones ambientales que benefician a los patógenos (hongos, bacterias, etc.) y promover la regeneración del tejido productivo.

En cuanto a la segunda razón, cumplido el ciclo de producción o su ideal productivo, la planta debe podarse para renovar sus tejidos llámense ramas y bandolas, estimulando un área vegetativa abundante, pero no al punto que impida la interacción de otros factores importantes como la luminosidad, humedad, densidad, entre otros.

De lo anterior surge la aclaración, una planta podada a la altura correcta, considerándose el número de ejes por planta y la distancia entre plantas, no se le debe permitir el crecimiento a la libre de los hijos que emite cada rama. La deshija tiene como objetivo seleccionar los rebrotes mejor ubicados, sanos y vigorosos por eje, permitiendo no mas de dos por rama ni mas de cuatro por planta. Mas hijos impiden un buen desarrollo productivo, deformación y pérdida de bandolas, que a la postre reducen la cosecha.

A continuación se presentan ejemplos de la práctica y sus resultados:






Surgen algunas inquietudes como, la altura adecuada de poda (rango de los 40 y 60 centímetros) o si es recomendable dejar las bandolas residuales (bajeras) en el tronco (podrían representar entre un 5 a 10% mas de cosecha según algunos estudios) y si es conveniente abonar las plantas podadas (puede evitarse la primera abonada del año). Además, se consulta sobre los ciclos de poda, lotes de poda o poda por planta y rama, y su conveniencia para una zona determinada. Sin embargo solo haciendo la visita técnica, estudiando el sitio, condiciones y características del lugar se podría ser mas certero con las respuestas.

A ciencia cierta la poda y deshija son prácticas que no se deben dejar de lado en la actividad cafetalera, bien hechas aseguran el futuro productivo de la plantación, mal empleadas incrementan los costos (por re-formación de plantas o sustituciones) y reducen la productividad.